Reserva Biológica

    Reserva Forestal Espino Blanco

    5 estrellas en Bandera Azul Ecológica

    La Reserva Forestal Espino Blanco situada en el distrito de Santa Rosa de Turrialba, específicamente en el caserío la Verbena, a 8 kilómetros al norte de la Ciudad de Turrialba, 1250 metros sobre el nivel del mar, es una Reserva dedicada a la conservación de especies forestales y de la flora y fauna de la región. Esta internamente ligado a Guayabo mediante un corredor biológico lleno de diversidad y de cultura precolombina.

    La reserva tiene en la actualidad un área total de doscientos veintinueve mil metros cuadrados (229.000 m2) y más de un sesenta por ciento de esa área lo constituye el bosque primario. La reserva contiene más de quinientas especies forestales y hay una variedad importante de animales entre las que sobresalen las víboras, pavas, mapachines, armadillos, tepezcuincles, así como gran variedad de mariposas y pájaros. Su nombre obedece a un árbol propio del lugar que se llama Espino Blanco, el cual está en proceso de desaparición. En la reserva hay muchos ejemplares de esa especie realmente dignos de ser admirados. Su madera es dura y se usaba mucho en las casas que construían los antiguos pobladores del lugar.

    La reserva tiene seis senderos para caminar, con un tiempo de recorrido aproximado a las tres horas y media, incluyendo las explicaciones de los guías y unos 20 minutos una comida y una bebida. Los senderos están construidos sobre terreno quebrado, pero son perfectamente accesibles a todos los visitantes a partir de los 5 años de edad. La Reserva Forestal Espino Blanco se creó con la finalidad también de proteger los mantos acuíferos existentes ahí, y que son frente importante del suministro de agua al cantón de Turrialba, en especial al sur – este de la Ciudad.

    Senderos de la Reserva Biológica Espino Blanco

    El Sendero de la Vida

    Es el más largo y pintoresco. Su recorrido es de bajuras y subidas, y a sus lados pueden observarse los famosos y enormes árboles de espino blanco, conjuntamente con muchas otras especies importantes de la zona. En él se encuentra el ojo del cielo, que es un enorme árbol hueco por dentro, cuyo orificio de salida hacia el cielo, puede observarse inclinando la cabeza hacia arriba desde sus raíces. El nombre de este Sendero es un recordatorio a una realidad; la vía es como una escalera a veces subimos y a veces bajamos, hay muchas vueltas y a menudo nos enredamos en ellas y hasta nos podemos perder. Lo interesante es que el Sendero termina donde acaba la subida. Al final en la vida tenemos la esperanza de llegar siempre donde queremos.

    El Sendero del Amor

    Este sendero, más fácil de recorrer por su topografía recibe su nombre de una historia de amor ocurrida en la Verbena. Resulta que hace más de 75 años, una joven llamada María Fonseca, con apenas trece años de edad se enamoró de José Joaquín Durán de quince años. Siendo tan menores, sus padres no permitían una relación de noviazgo entre ellos, por lo que un fin de semana desafiaron sus familias y huyeron hacia la montaña donde se ubica actualmente la Reserva. Allí pasaron tres noches y cuatro días, al abrigo de un inmenso árbol, hasta que un vecino los encontró enfermos y deshidratados. El árbol donde se produjo ese hecho de amor esta señalado en el recorrido. El sendero está ubicado en medio de una mezcla muy atractiva de bosque primario y secundario que permite diferenciarlos claramente y explicar las características de uno y de otro.

    El Sendero del Mirador

    Este sendero recibe su nombre porque llega a un sitio donde se divisa la Ciudad de Turrialba, una parte importante del Valle, y el distrito de Santa Rosa. Hay un mirador con una vista muy bella, y es obligado lugar de parada para descansar unos minutos. Su recorrido es quebrado y nace y llega al Sendero de la Vida. Es muy pintoresco.

    Inventario de Individuos Reserva Biológica Espino Blanco

    Lista de Especies Reserva Biológica Espino Blanco

     

    Galería de Fotos Espino Blanco

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